Una de las dudas más frecuentes de los pacientes que acuden a la consulta en Madrid buscando moldear su silueta es si el esfuerzo y la inversión económica merecen la pena a largo plazo. La pregunta del millón siempre es la misma: «Si me elimino la grasa con frío, ¿puede volver a salir?»
Para entender la durabilidad de este tratamiento, es fundamental comprender que la criolipólisis avanzada con CoolSculpting Elite no es un simple masaje modelador ni un tratamiento de estética convencional. Estamos ante un procedimiento médico de destrucción celular avalado por la ciencia. A continuación, te explicamos cómo reacciona tu cuerpo al frío y por qué sus resultados pueden llegar a ser definitivos.
La biología de las células grasas en la edad adulta
Para comprender la permanencia de los resultados, primero debemos viajar a la biología de nuestro cuerpo. Durante la infancia y la adolescencia, el cuerpo humano produce una cantidad determinada de células grasas (adipocitos). Al llegar a la edad adulta, ese número de células se estabiliza y se mantiene constante.
Cuando una persona engorda o adelgaza, lo que cambia no es la cantidad de adipocitos, sino su tamaño. Al ganar peso, las células grasas se expanden como si fueran globos llenos de agua; al perder peso con dieta y ejercicio, esos “globos” simplemente se desinflan, pero siguen estando ahí, listos para volver a llenarse en cualquier momento.
Aquí radica el éxito de CoolSculpting Elite en la Clínica Elena Berezo: este procedimiento médico no desinfla los adipocitos, sino que los elimina físicamente del mapa corporal a través de la congelación selectiva.
¿Cómo garantiza este procedimiento médico la eliminación definitiva?
Durante una sesión en la calle Velázquez 115, la tecnología avanzada expone el tejido graso a temperaturas extremadamente bajas de forma controlada. Los adipocitos, al ser altamente vulnerables al frío, cristalizan y mueren de forma permanente mediante un proceso biológico llamado apoptosis (muerte celular programada).
Una vez que estas células mueren, el organismo activa su sistema inmunológico de limpieza: los macrófagos absorben los residuos y los eliminan de manera progresiva y natural a través del sistema linfático. Dado que el cuerpo adulto no tiene la capacidad de fabricar nuevos adipocitos en la zona que ha sido tratada, el grosor de la capa de grasa disminuye de forma permanente. Es decir, las células que mueren en la sesión no regresan jamás.
El factor clave: ¿Se puede volver a recuperar el volumen?
Aunque los adipocitos destruidos por este procedimiento médico han desaparecido para siempre, los resultados a largo plazo dependen del compromiso del paciente. En la zona tratada siempre queda un pequeño porcentaje de células grasas residuales (necesarias para la protección del cuerpo).
Si tras realizar el tratamiento experimentas un aumento de peso significativo, las células grasas que sobrevivieron o las de las zonas adyacentes no tratadas comenzarán a expandirse para almacenar esa nueva energía. Por lo tanto, aunque la silueta mantendrá una mejor proporción (ya que el área tratada tiene menos células que antes), el contorno puede desdibujarse.
Para preservar los resultados espectaculares del CoolSculpting Elite de por vida, la recomendación médica es muy sencilla:
- Mantener una alimentación equilibrada y normocalórica.
- Practicar actividad física de forma regular.
- Asegurar una buena hidratación para favorecer el drenaje linfático constante.
Apuesta por un cambio definitivo y seguro Olvídate de los tratamientos con “efecto rebote”. Si estás listo para moldear tu cuerpo de la mano de un procedimiento médico seguro, eficaz y duradero, la Clínica Elena Berezo es tu lugar en Madrid. Te invitamos a reservar tu primera consulta de diagnóstico 100% gratuita para evaluar tu caso bajo estricto criterio clínico. ¡Escríbenos y agenda tu cita!